¿Puede un sistema notarial opaco ofrecer confianza y transparencia?
Un sistema notarial concentrado y lleno de conflictos de interés promete seguridad jurídica y fe pública. El funcionamiento real está lejos de esa promesa.
La Asociación de Notarios, Conservadores y Archiveros Judiciales de Chile sostiene que su labor es fundamental para garantizar la seguridad jurídica y la fe pública en los actos y contratos. Ese es el ideal. Pero el funcionamiento real del sistema está lejos de esa promesa.
Un estudio del Centro de Sistemas Públicos de la Universidad de Chile, en colaboración con la Fiscalía Nacional Económica (FNE, 2018), documentó lo que muchos ya intuían:
- Parentescos y vínculos directos entre notarios, jueces y parlamentarios.
- Asignación discrecional de notarías sin criterios objetivos.
- Resistencia sistemática a toda reforma significativa.
- Modificaciones legislativas que, una y otra vez, terminan reforzando los privilegios del gremio.
Una reforma que va para atrás
Un reportaje de CIPER reveló cómo la nueva ley de notarios —en lugar de modernizar el sistema— cierra la puerta a la digitalización y habilita nuevos cobros, fortaleciendo las prácticas que han generado cuestionamientos públicos por años.
Vale la pena recordar una definición: corrupción es el uso indebido del poder conferido para obtener beneficios personales, directos o indirectos, en desmedro del interés colectivo. La pregunta de fondo sigue abierta: ¿puede un sistema concentrado, opaco y lleno de conflictos de interés ofrecer realmente la confianza y la transparencia que promete?
Publicado originalmente por Jens Hardings en LinkedIn (junio de 2025). Adaptado para el blog de Moit. Las fuentes citadas —el estudio de la FNE (2018) y el reportaje de CIPER— se referencian tal como aparecían en la publicación original.