Primeros pasos hacia la independencia tecnológica
No se trata de hacerlo todo in-house ni de construir hardware desde cero. Se trata de tomar decisiones conscientes sobre nuestras dependencias.
Hablar de soberanía o independencia tecnológica puede sonar grande, abstracto, incluso intimidante. Pero no se trata de hacerlo todo “in house” ni de construir hardware desde cero. Se trata de tomar decisiones conscientes sobre nuestras dependencias: saber por qué usamos lo que usamos, y qué tan preparados estamos si ese proveedor cambia las reglas, deja de estar disponible o no cumple el nivel de servicio requerido.
Cinco pasos que cualquier organización puede dar
- Mapear los sistemas críticos y sus dependencias. Saber dónde están los puntos de mayor vulnerabilidad operativa.
- Definir políticas de interoperabilidad y portabilidad. Que los datos y procesos puedan moverse o replicarse si es necesario.
- Revisar contratos y condiciones de servicio. ¿Qué garantías tenemos ante interrupciones? ¿Cuánto control cedimos?
- Diversificar proveedores o crear planes de contingencia. No para usarlos todos a la vez, sino para tener margen de acción.
- Incorporar la autonomía como criterio estratégico, igual que la eficiencia o la escalabilidad.
La independencia tecnológica no es aislamiento. Es capacidad de elección. Y eso solo se logra con arquitectura, gobernanza y visión de largo plazo.
Publicado originalmente por Jens Hardings en LinkedIn (mayo de 2025). Adaptado para el blog de Moit.